Fondo de ojos en el niño

El desarrollo crítico de la visión ocurre entre los dos y tres meses de vida, y culmina a los ocho años. Por esta razón, la detección temprana de posibles problemas refractarios debe realizarse cuando el niño está en la etapa preverbal (antes de que comience a hablar).
 
Actualmente cuando un bebé nace se realizan exámenes oculares de rutina, pero es importante saber que los niños prematuros, los que nacieron con bajo peso, los que sufrieron transfusiones de sangre, oxigenoterapia o infecciones intrauterinas y perinatales forman parte del grupo de riesgo, por lo cual los controles y el seguimiento deben ser más estrictos.
 
Uno de primeros estudios que deben realizarle los papás a los bebés es un fondo de ojos, que consiste en la aplicación de una gotas pediátricas que dilatan la pupila y permiten examinar la retina. El fondo de ojos provoca visión borrosa de cerca durante un máximo de 12 horas, luego la vista se restablece normalmente.